REDES Y REDES DE REDES*

"La misma fuerza o necesidad interna que lleva a los seres humanos a reunirse en asociaciones civiles, impulsa a las organizaciones por ellos creadas a integrarse a su vez a otros entes, para formar redes de instituciones no lucrativas, y alcanzar fines que aisladamente a dichas organizaciones les sería de muy difícil o imposible logro. No obstante, diversos factores, que provienen en gran medida del desconocimiento de lo que son las redes y de los beneficios que aportan tanto a sus afiliadas como a la colectividad, han impedido en nuestro medio una integración más profunda.

Ninguna asociación civil o fundación puede mantenerse fuera de una red, sin correr el riesgo de convertirse en una suerte de náufraga, desprotegida y desorientada en un océano de interrelaciones.

El próximo siglo se caracterizará, especialmente en Latinoamérica, por la formación e interconexión de macro redes o supra organizaciones del Sector No Lucrativo, dotadas de un gran número de instituciones y con un inmenso poder, el cual ejercerán mediante participación activa (de manera directa o a través de sus afiliadas) en las decisiones y actuaciones fundamentales del Estado en materia de acción social e, incluso, en las actividades de producción, industrialización y comercialización de bienes y servicios.

Hoy se habla de Alianzas Tripartitas o actuaciones combinadas del Estado y de los Empresarios con el Sector No Lucrativo; algo que hace poco se consideraba incongruente, por no decir imposible.

El Sector No Lucrativo ya no es un simple ejecutor de programas diseñados por los organismos oficiales o por los empresarios. Su labor debe ir más allá de la asesoría, diseño o propuesta de planes o programas sociales para que los otros Sectores los aprueben, modifiquen o ejecuten. El Sector No Lucrativo ha acumulado méritos suficientes, con muchos hechos y pocas palabras, para exigir que se respete su derecho de participar verdaderamente en las políticas y decisiones trascendentales del Estado en materia de acción social.

Los entes sin ánimo de lucro están experimentando una gran transformación, similar a la que Internet está ocasionando a la computación: ahora, cuando apenas comenzamos a estudiar y a conocer nuestras instituciones sin fines de lucro, la dinámica social y la política de globalización de las relaciones, nos exigen superar la etapa elemental de las asociaciones y fundaciones aisladas, y prepararnos para entrar de lleno, sin temor, en un sinérgico, impresionante y fascinante mundo de redes sectoriales y generales, verticales y horizontales, nacionales e internacionales.

Nuestra llamada sociedad civil organizada, no puede quedarse a la zaga de esa evolución: debe hacer honor a su nombre y organizarse realmente. Para ello, tiene primero que apuntalar la frágil armazón jurídica y funcional interna de las existentes asociaciones y fundaciones primarias o básicas; y después, erigir espontáneamente sobre ellas la estructura piramidal en la cual se ubicarán las redes sectoriales y las redes generales o cúpulas, en ese orden.

El andamiaje de las macro redes del futuro lo estamos levantando hoy. Del fortalecimiento y desarrollo de nuestras actuales y modestas redes, y de las que construyamos de ahora en adelante, dependerá el éxito o el fracaso de esas organizaciones y de las políticas sociales del país y, posiblemente, de Latinoamérica.

Las redes no deben convertirse en meras estructuras burocráticas. Tienen que ser realmente útiles. El éxito que han tenido las instituciones no lucrativas en Venezuela, se debe principalmente a su contacto directo con las comunidades y a la circunstancia de que efectiva y realmente están solucionando graves problemas sociales, con profesionalismo, honestidad, responsabilidad, alta mística y bajos costos. Las redes deben ser dignas representantes de esas organizaciones.

El Sector No Lucrativo tiene hoy los mejores recursos humanos de Venezuela. Millares de hombres y de mujeres de excelsas virtudes que por sus principios no han querido ingresar o han sido rechazados por el sistema político partidista, en lugar de abandonar irresponsablemente sus deberes ante la Sociedad, se han refugiado en las instituciones no lucrativas y están luchando activa, callada y abnegadamente, para hacer una Patria como la que soñaron nuestros antecesores, como la que todos queremos.

El Sector debe evitar que sus organizaciones se conviertan en entes improductivos, secos o vacíos. Las instituciones, como las personas, se conocen por sus frutos. Y, como dijo el Apóstol Santiago: "El fruto de la Justicia se siembra en la paz, para los que obran la paz". Dejemos que la palabra de la Paz resuene en lugar de la de odio; que en todas nuestras actuaciones prevalezcan la Paz, la Justicia y el Amor; y que sean las obras de nuestras organizaciones las que hablen por ellas y por nosotros. Pensemos en grande: sembremos generosamente y cosecharemos generosamente...

Nos queda una preocupación: El poderío de las organizaciones de protección humana y desarrollo social es ya difícil de ocultar. Muchos intereses extraños al Sector tratarán de captarlo para sus fines particulares, económicos o partidistas. Debemos impedir a toda costa que eso suceda. Para ello, el Sector mismo tiene que establecer rápidamente con sabiduría, objetividad y dedicación sus propias normas; y cumplirlas y hacerlas cumplir. Ninguna tarea de importancia puede ser asumida sin establecer un orden, lo que a su vez supone disciplina, reglas y objetivos. La autorregulación es necesaria y urgente, y puede evitar que a través de inconvenientes o erradas leyes se convierta a nuestras organizaciones en apéndices de la maquinaria social del Estado."

 

DECÁLOGO DE LAS REDES DE INSTITUCIONES NO LUCRATIVAS

Especialmente elaborado por los autores para el Boletín del International Center For Not-for-Profit Law (ICNL).

Miguel Angel Itriago Machado Antonio L. Itriago Machado

* Fragmento del discurso pronunciado el 18 de noviembre de 1998. por los abogados Miguel Angel Itriago Machado y Antonio L. Itriago Machado, con ocasión del bautizo de su libro "LAS ASOCIACIONES CIVILES EN EL DERECHO VENEZOLANO", Editado por el Escritorio Dr. Pedro L Itriago P. y por la red venezolana SINERGIA., con financiamiento del National Endowment for Democracy (NED) y la Embajada del Reino Unido de Gran Bretaña en Caracas.


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Revised: July 22, 2004.